Terapia IFS (Sesiones 1:1)
Terapia IFS (Sesiones 1:1)
Entender lo que te pasa. Hacer las paces contigo.
“Después de charlar profundamente contigo sentí un gran alivio en mi corazón, cuerpo y mente. Gracias, Cosmin, por ayudarme a transitar este camino con más libertad y compasión.” — Melisa

A veces no llegamos buscando respuestas.
Llegamos cargados.
Con miedo. Con rabia. Con tristeza. Con culpa. Con una decisión que somos incapaces de tomar. Con un conflicto que se repite. Con una parte de nosotros que quiere avanzar y otra que frena. O simplemente con esa sensación difícil de explicar de que algo dentro de nosotros está en guerra.
Y muchas veces intentamos solucionarlo haciendo lo que hemos aprendido toda la vida: controlar, analizar, distraernos, meditar más, pensar en positivo o intentar eliminar aquello que sentimos.
Pero ¿qué pasa si eso que tanto intentas quitarte de encima está intentando decirte algo?
Ahí empieza mi trabajo con IFS.
Soy facilitador certificado en IFS (Internal Family Systems) y ofrezco sesiones individuales para ayudarte a comprender qué está ocurriendo dentro de ti, reconocer los diferentes patrones y partes que están actuando y desarrollar una relación más compasiva contigo mismo.
No se trata de luchar contra lo que sientes.
Se trata de poder acercarte a ello con suficiente espacio y claridad como para empezar a entenderlo.
Porque muchas veces, cuando dejamos de luchar contra nosotros mismos, descubrimos que incluso aquello que más nos molesta de nosotros tenía una razón para estar ahí.
IFS significa Internal Family Systems (Sistemas de la Familia Interna). Es un modelo desarrollado por Richard Schwartz que parte de una idea sencilla pero poderosa: dentro de nosotros existen diferentes partes.
No significa tener diferentes personalidades. Significa reconocer algo que todos experimentamos.
Una parte de ti quiere cambiar de vida y otra tiene miedo. Una parte quiere acercarse a alguien y otra quiere salir corriendo. Una parte sabe que debería descansar y otra te exige seguir trabajando. Una parte quiere perdonar y otra continúa enfadada. Una parte quiere exponerse al mundo y otra teme profundamente ser juzgada.
Y cuando varias de estas partes tiran en direcciones diferentes, podemos sentir ansiedad, confusión, bloqueo, culpa o una enorme carga emocional.
IFS propone que muchas de estas partes no son enemigas.

Frecuentemente desarrollaron sus maneras de actuar para protegernos frente a experiencias difíciles, rechazo, dolor, miedo o vulnerabilidad.
El problema es que algunas continúan utilizando hoy estrategias que aprendieron mucho tiempo atrás.
En una sesión empezamos a escucharlas en lugar de combatirlas.
Exploramos qué sienten, qué temen, qué intentan proteger y qué necesitan que comprendas. El objetivo no es eliminar partes de ti.
Es que puedas entenderte mejor, reducir el conflicto interior y relacionarte contigo desde un lugar con más calma, curiosidad y compasión.
En pocas palabras: dejar de estar en guerra contigo mismo.
Normalmente llegas con algo concreto que está vivo en ese momento. Puede ser una emoción muy intensa, una relación complicada, un miedo, una decisión, un conflicto, un comportamiento que se repite o simplemente:
“No sé exactamente qué me pasa, pero no estoy bien.”
Empezamos desde ahí. No necesitas preparar nada. Hablamos y vamos observando juntos qué aparece. Poco a poco podemos empezar a reconocer las distintas voces, emociones y reacciones que están presentes.
En lugar de preguntarnos únicamente:
“¿Cómo hago para dejar de sentir esto?”
empezamos a investigar:
Este cambio parece pequeño. Pero puede transformar completamente la manera en la que te relacionas contigo mismo.

Mi manera de facilitar IFS tiene inevitablemente la influencia de más de 15 años dedicados al yoga, la respiración, la meditación y la filosofía contemplativa. Especialmente del Raja Yoga.
Yo aprendí a entender Raja Yoga como el yoga de la felicidad.
Pero “felicidad” aquí no significa estar alegre todo el tiempo. Significa algo mucho más interesante: aprender a ser más libre de aquello que te condiciona.
El yoga clásico lleva siglos investigando cómo nuestras experiencias dejan impresiones —saṃskāras— que condicionan posteriormente nuestra percepción y nuestras respuestas. Puedes pensar:
“Sé perfectamente que no debería reaccionar así.”
Y cinco minutos después reaccionas exactamente igual. Porque comprender algo intelectualmente y ser libre de ese patrón son dos cosas diferentes. Aquí encuentro un puente muy interesante entre Raja Yoga e IFS.
Raja Yoga me enseñó a observar el condicionamiento. IFS me dio una herramienta extraordinariamente concreta para dialogar con las partes que lo cargan.
En mis sesiones pueden aparecer elementos de meditación, respiración, conciencia corporal, silencio o filosofía del yoga cuando considero que pueden ayudar al proceso. Pero no intento convertir IFS en yoga ni yoga en psicoterapia.
Cada herramienta tiene su lugar.
Este trabajo nació principalmente con mis propios alumnos.
Después de años enseñando yoga he visto algo muchas veces: alguien puede mejorar enormemente su cuerpo, su respiración y su capacidad de observarse y, sin embargo, llegar a la práctica llevando una enorme carga emocional.
Y en ese momento no necesita otra postura. Necesita otro espacio.
Por eso ofrezco sesiones IFS principalmente a personas que ya trabajan conmigo y con las que existe una relación previa.
En determinadas circunstancias trabajo también con personas externas, especialmente cuando ya existe cierta experiencia con yoga, meditación o autoobservación.
En estos casos siempre tenemos primero una conversación. No acepto automáticamente a cualquier persona que solicite una sesión.
Quiero saber qué está ocurriendo, qué estás buscando y si mi forma de trabajar es realmente adecuada para ti.
Hay algo fundamental en mi manera de entender este trabajo.
No parto de la idea de que haya algo roto en ti.
Incluso algunas de las partes que hoy te producen más sufrimiento pueden haber aprendido sus comportamientos intentando protegerte. Por eso no empezamos diciendo:
“¿Cómo eliminamos esto?” Empezamos preguntando: “¿Podemos entenderlo?”
Porque cuando puedes observar una parte de ti sin rechazarla inmediatamente, algo cambia. Ya no eres solamente tu miedo. Ya no eres solamente tu rabia. Ya no eres solamente esa voz crítica. Puedes empezar a relacionarte con todo eso. Y desde ahí aparece algo que para mí conecta profundamente IFS con el propósito del Raja Yoga:
más libertad para elegir cómo quieres vivir.

Estas sesiones forman parte de mi trabajo de facilitación IFS y desarrollo personal.
No presento una clase de yoga como terapia ni utilizo IFS para diagnosticar trastornos.
Yoga, fuerza y trabajo personal son áreas diferentes de mi trabajo, aunque en determinados momentos puedan complementarse.
Mis sesiones no sustituyen la atención psicológica, psiquiátrica o médica cuando esta es necesaria.
Para mí, conocer los límites de cada herramienta forma parte de trabajar responsablemente.
Quizá no necesites otra explicación sobre por qué eres como eres.
Quizá necesites sentarte un momento y empezar a escuchar.
Y qué ocurre cuando dejas de tratarla como tu enemiga. Mi intención en estas sesiones es ayudarte a comprenderte mejor, hacer las paces contigo mismo y recuperar progresivamente más espacio interior para elegir.
Las sesiones se realizan únicamente después de una conversación previa.